CAFÉ TACVBA

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Los Tacubos. (o la teoría de los 6 grados de separación)

El retrato es un enfrentamiento […] Recojo ecos vivos de lo que vieron mis ojos. Alberto García Alix

Esta historia usa de pretexto la teoría de los seis grados de separación, donde se indica que estamos a 6 grados de separación de cualquier persona en el mundo, ahora con las redes sociales sólo a 3. Nosotros conocimos a Café Tacvba gracias a Quique Rangel, al cual lo conocimos gracias a Líber Terán, al cual nos conocimos gracias a una sesión de fotos para una extinta revista de música.

Regularmente en las sesiones que son muy importantes, hay una presión extra por varios motivos, sin embargo en esta sesión había un ambiente bastante relajado, había un poco de prisa como siempre, pero había algo muy emocionante estamos frente a alguien por el cual casi habíamos empezado en este negocio. Había una idea muy lejana de que esto es lo que queríamos; retratos de gente interesantísima, retratos de pintores, retratos de escultores, retratos de escritores y por supuesto de músicos, en algún momento Café Tacvba era una gran idea que nos acompañó desde la secundaria, durante toda la prepa y por supuesto en la ENAP (hoy FAD). 

Para nosotros ellos eran como un amigo que tuvimos durante muchos años, había momentos muy específicos de toda tu vida que habían estado presentes. Sin embargo todo esto termina cuando nos dice: – hola soy Gerardo- a lo cual recibías una respuesta -Hola soy Rubén mucho gusto, ¿Cómo estas?-  ¿Cómo estás?, ¿Que no venías con nosotros en el carro de camino para satélite?, ¿No te acuerdas? Si venías cante y cante, si te tenemos pensado desde la semana pasada,  estuviste con nosotros desde nuestra primera cita, cómo que como estoy, ¡sabes toda mi vida! ¿Qué acaso no te acuerdas de mí?

Aquí entrabamos en la realidad: parece que conoces a alguien durante 25 años, parece que nunca se ha alejado de ti, sin embargo, solamente pertenece al soundtrack de tu vida.

Vibrarlos fue muy emocionante, conocerlos a todos en grupo, y hacer que esta mesa de tres patas no se volteara fue todo un reto: por un lado, intentas resolver cuestiones técnicas, un grupo de 4 en un ciclorama de 3mts es un reto. Por el otro lado, intenta ver que el retrato sea hermoso y útil. Y al final tener una lucha encarnecida con la groupie que llevas dentro, no es fácil, claro que no, la groupie sabe Judo, y da mucha pelea, y lo hermoso de una foto… que lance la primera piedra quién se atreva a definirlo.

Pasamos un tiempo en el estudio donde ensayan, estaban pasando el RE completito. Escuchar todas esas canciones otra vez, las guitarras de Josélo y Quique en Ixtepec, o la melódica de Meme en Las Flores y la historia de Rubén en el Tlatoani del Barrio, en vivo sólo para los 10 que estábamos ahí, no hay que darle demasiadas vueltas, estuvo poca madre. (muy bueno, para los ortodoxos)

Ya sé que algunos detractores del grupo dirán una gran historia sobre su antiamor por los tacubos, pero,  lejos de que fuera Café Tacvba, tener éste privilegio es lo que nos ha impulsado en este trabajo, saber de procesos, de métodos, de cómo se profundiza en una canción y cómo se construye como se produce y cómo se elabora la música con todos los layers que la componen es muy emocionante, insisto, lejos de que sea Café Tacvba era una ronda de ensayos de grandes músicos y eso nadie lo puede negar.

Por otro lado a quién engaño, en momentos quise que firmaran mi playera. ƒ